Al no tener quiosco este año hemos procurado que nuestros alumnos traigan frutas y luego de comerlas arrojen los restos en las composteras caseras que hemos colocado en el patio de la escuela.
Conversamos con ellos, les explicamos cómo funciona y las pusimos en marcha.
El compost resultante lo usamos en las macetas que tenemos en la escuela o en los proyectos de tecnología que estamos llevando a cabo.
